¿Sabes hacia dónde vas?

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En este artículo quiero hablarte de visión y te contaré una historia: hace 8 años fundé en Venezuela una empresa con el objetivo de incursionar en el área de la Seguridad y Salud en el Trabajo, fueron muchas experiencias y logros obtenidos durante este camino y siempre pensé que ese era mi lugar, un lugar cargado de exigencias donde como profesional de la SST debías conocer un montón de estrategias técnicas en prevención y control de Riesgos. Lo hice, me dio y sigue dando resultados, pero en el fondo seguía existiendo un vacío, una especie de emoción que me hacía sentir que ese no era realmente el sentido de mi pasión. Hace 3 años tomé la decisión de migrar a Colombia, un país que me ha recibido con los brazos abiertos y donde me he enfrentado a situaciones duras, trabajos que no he querido hacer porque no van en función de mis sueños, vivir en rutina, horarios y jefes, vender café, empanada y de todo lo necesario para mantener la vida de acá. Si bien es cierto que un trabajo no desprestigia a nadie, también lo es que cuando ya has experimentado tu libertad laboral, te ha dado frutos y has podido vivir de lo que disfrutas hacer, cualquier trabajo no te llena. Ha sido un camino lleno de incertidumbre donde muchos se atreven incluso a señalarte porque sencillamente no te conformas «con lo que tienes» o con lo que haces, y cuando eres migrante ¿que tienes? Solo tu mente, tu ser, tus emociones que te bloquean constantemente, el apego a lo que dejaste y fuiste en tu país y una maleta llena de sueños por cumplir que muchas veces te haces creer que ya no los cumplirás. Hace 1 año me llegó la oportunidad de formarme como Coach Profesional, una disciplina que conocí hace mucho tiempo y siempre quise profundizarla más, solo sentía miedo a enfrentarme con mi lado oscuro, a «dejar de ser quien soy» y la excusa de «estudiar coaching es muy caro», y es normal pensar estas cosas cuando tu mente no tiene mas información de valor, siempre en nosotros como personas, existe esa resistencia al cambio, esa necesidad de control con lo que somos y pensamos que no podemos cambiar. El coaching llegó a mi como anillo al dedo para volver a encontrar la luz en mi carrera profesional y volver a conectarme conmigo misma. Ha sido el proceso de transformación más gratificante que he vivido del que a penas solo es el inicio. Hoy gracias a la sabiduría que me ha regalado Dios y a todas las habilidades que he podido desarrollar desde la mirada del Coaching Ontológico, he descubierto mi verdadera pasión: acompañar a las personas a potenciar su ser para cumplir sus sueños. Luego de hacer todo este descubrimiento me detuve a observar realmente qué fue lo que me hizo tener éxito hace algunos años en Venezuela, ya que empresas como la mía habían millones, todas ofrecían lo mismo, y llegué a la conclusión de que fue el contacto con la gente, el servicio al cliente, el liderazgo y comunicación que de forma inconsciente yo hacía, ya que hace 8 años esto del Liderazgo para mi era algo totalmente desconocido. Desde que pude descubrir esto, entendí que mi pasión no tiene que ver con un casco y unas botas de seguridad, o con estar todo el día en una planta de producción revisando si el trabajador está utilizando su equipo de protección o cumpliendo las normas, sino en cómo ayudo y acompaño a las personas y organizaciones a crear conciencia, a ser mejores cada día, a desarrollar nuevas habilidades, a mejorar un servicio, a potenciar sus talentos y cumplir con sus objetivos.

Descubrir esto para mi, ha sido muy gratificante, es increíble el camino tan maravilloso que dibujas para ti con tan solo SER y HACER lo que te llena y apasiona. Lo puedo resumir como un estado de paz interior que mágicamente coloca en sintonía todo lo que te rodea, en algún momento llegué a pensar que esto era imposible de que ocurriera, ya había visto caso similares en algunas personas y decía NOOO! Eso es imposible  pues hoy vengo a decirte que NADA ES IMPOSIBLE, cuando crees en ti y asumes todo el coraje y responsabilidad para avanzar; cuando te atreves a identificar tus armaduras y las enfrentas simplemente porque no te sirven para nada, porque durante años te han limitado, te han formado en un molde del cual tu no eres parte; cuando agarras a tus miedos por los pelos y los colocas ahí y les dices: No te necesito, justo ahí, NADA ES IMPOSIBLE!!!

Y volviendo al principio, te dije iba a hablarte de VISIÓN, desde el día que tomé lápiz y papel y me dispuse a dibujar lo que quería ser y alcanzar desde esta nueva realidad del Coaching Ontológico, mi mente se abrió al 1000%, ya camino con un fin en mi mente, con un objetivo firme, mirando al horizonte con la certeza de que cada uno de esos sueños plasmados en papel, poco a poco se irán tildando de realización, y no es magia, es CREAR TÚ PROPIA REALIDAD. Poco a poco incluso, voy moldeando mi carácter, voy aprendiendo a gestionar mis emociones, a identificar de forma oportuna cuando estoy reaccionando, no busco perfección (creo eso si no es posible, ya que para mi, en este mundo lo único perfecto es Dios), solo busco ser mi mejor versión desde esa capacidad que he descubierto tengo para reinventarme desde la adversidad.

Si hoy no estás donde sientes que quieres estar, ya sea un trabajo, tu relación amorosa, tu carrera profesional, tu lugar de residencia o tu círculo de amigos, te invito a enfocar tus emociones y pensamientos hacia donde SI QUIERES. Hacer un cambio solo demora un segundo, y basta con tan solo tomar la decisión.

Gracias por llegar hasta el final de mis palabras, nos leemos en una próxima oportunidad… #MeSosaGil

Maria Eugenia Sosa
@mesosagil
Consultora en Desarrollo Organizacional y SST.