Preguntas que debes hacerte antes de divorciarte

¿Estás seguro/a que es esto lo que realmente quieres para tu vida ahora mismo? ¿Estás seguro/a que quieres esto y que tus hijos pasen por esta transición dolorosa? ¿Estás seguro/a de que no te arrepentirás en el futuro de haber tomado esta decisión ahora? Los problemas maritales no siempre conducen al divorcio. A veces, pueden hacer que sientas que quieres salir corriendo hacia el palacio de la justicia, pero esa no es la situación ni la solución en muchas ocasiones. El matrimonio para que sea exitoso quiere trabajo y paciencia, no siempre será un camino de rosas.

El estrés y la tensión de la vida cotidiana nos pueden distraer a veces y hacer que perdamos el enfoque en el trabajo que debe realizarse en el matrimonio. Ese mismo estrés puede invadir un matrimonio, exacerbar y magnificar cualquier problema o problema marital en el matrimonio.

La mayoría de los problemas maritales son típicos. En otras palabras, si estás casado, en algún momento te enfrentarás a los mismos problemas que la mayoría de las personas casadas. No hay una manera verdadera de evaluar si los problemas en su matrimonio son insuperables… pero que son comunes, es totalmente cierto.

A veces es inevitable

Es cierto que a veces el divorcio es inevitable, independientemente del esfuerzo que dediques a salvar tu matrimonio. Si tu pareja es abusiva de alguna manera, no debes dudar a la hora de retirarse y separarte a ti y a tus hijos de la situación lo antes posible. Lo mismo puede decirse de aquellos que están casados con una persona infiel. Algunas personas no pueden ser reparadas y sus problemas siempre tendrán un impacto negativo en su matrimonio.

Tu compromiso con el matrimonio y tu pareja determinarán cuánto estás dispuesto a soportar los problemas en el matrimonio y cuánto está dispuesto a trabajar en el matrimonio.

Hazte 8 preguntas:

Si se te está pasando por la cabeza divorciarte, antes de tomar el paso o de pensarlo demasiado en serio, tendrás que valorar y evaluar tu situación. La mejor forma que puedes hacerlo es haciéndote estas preguntas y sobre todo, ¡ser sincero/a en las respuestas!

  1. Si todo lo que tu pareja hace te molesta… ¿Has buscado la ayuda de un terapeuta matrimonial y explorado por qué sientes resentimiento hacia tu pareja?

  2. ¿Discutís por todo? (Todo, es TODO)

  3. ¿Estás cansado de la lucha, tan cansado que no puedes reunir la energía para trabajar más en vuestra relación? Es así que puede ser el momento de explorar formas más proactivas de resolver conflictos en tu matrimonio. La falta de habilidades de resolución de problemas puede ser un gran problema.

  4. ¿El amor que sentiste ha sido reemplazado por el resentimiento? No tires la la toalla sobre tu matrimonio hasta que entiendas claramente de dónde proviene el resentimiento y si existe una solución para ese problema. 

  5. ¿Prefieres estar en cualquier lugar que con tu pareja? Tal vez deberías considerar quitarle tiempo a tu pareja. Una separación legal antes de solicitar un divorcio puede ayudarte a resolver los problemas que te causan que necesite un tiempo lejos de él / ella. 

  6. Cuando estás junto con tu pareja, ¿no tenéis nada de que hablar o tienes poco o nada de interés de hacerlo? Si este es el caso, puede ser el momento de invertir un poco de esfuerzo en reconectarse emocionalmente con tu pareja. Solo porque no te sientas unido a él/ella no significa que no puedas reconstruir un vínculo.

  7. ¿La idea de tener sexo con tu cónyuge te hace temblar? O tal vez te guste la idea de tener sexo con tu cónyuge, pero tu pareja evita la intimidad. ¿Piensas un poco en lo que está causando los problemas de intimidad en tu matrimonio y explora posibles soluciones? 

  8. ¿Estás teniendo una aventura o estás pensando en tenerla? Si es así, definitivamente hay problemas en el matrimonio que debes enfrentar y no participar en una aventura como una distracción. Este asunto no resuelve problemas, crea más problemas.

 

           FUENTE: MSN